¿Cómo descongelar el pescado?

Descongelar un pescado congelado de la manera correcta te ayudará a conservar el buen sabor y la textura adecuada mientras que también evita que se contamine con las bacterias. Para descongelar un pescado de manera segura, el método más sencillo es colocarlo en el refrigerador la noche anterior al día que quieres usarlo. Si necesitas … Ver más

Cuida tu cuerpo comiendo pescado

¿Sabias qué el consumir pescado regularmente mantiene tu cuerpo sano tanto en el interior como en el exterior? Cicatriza heridas Aunque la creencia popular diga lo contrario, las investigaciones científicas han demostrado que el pescado es una rica fuente de proteínas esenciales para la reparación y regeneración de tejidos cuando estos han sido dañados. Además, la carne … Ver más

5 Razones para que consumir pescado se te haga costumbre

Cuando consumes pescado y mariscos con regularidad tienes más probabilidades de bajar de peso, mejorar tu digestión y lucir más joven, debido a que es rico en Omega 3, es reducido en grasa y contiene gran cantidad de antioxidantes.

“Fishbox recomienda que el pescado y marisco se incluyan 3 veces a la semana; es bueno para el corazón y para todas aquellas personas que decidan tener un estilo de vida más saludable”

 
¡Siéntete mejor! 

1. Fortalece tu memoria. De acuerdo con Mendoza, el consumo de pescados y mariscos ayuda a fortalecer la memoria y atención de niños y adultos.“Por ejemplo, en los niños se ha demostrado que tienen una mejor retentiva y en el caso de los jóvenes y adultos les ayuda a tomar mejores decisiones”. 

2. Protege tu corazón. El pescado es rico en vitaminas, antioxidantes y minerales que tienen la capacidad de reducir el colesterol malo, los niveles de triglicéridos y elevan el colesterol bueno en tu cuerpo, por lo que es eficaz para cuidar tu salud cardiovascular y evitar problemas como hipertensión e infarto. 

3. Te da energía. Pese a que el pescado y marisco son de fácil digestión está comprobado por la ciencia que te da la energía necesaria para poder realizar tus actividades cotidianas, por lo que es una excelente opción para quienes hacen ejercicio. 

4.Aliado de su salud metabólica.El consumo de estos productos son altamente recomendables para quienes viven con diabetes o hígado graso, debido a las bondades nutricionales que posee. “La clave, como todo está en la preparación. Hay que preferirlos empapelados, pero en el caso de mariscos es mejor a la plancha y evitar los fritos o capeados, ya que así se pierden los nutrientes de éstos”. 

5. Rico en antioxoidantes. Todos los pescados y mariscos son buenos, pero aquellos que son grasos contienen más cantidad de Omega 3 y antioxidantes, como la trucha, pez sierra y el salmón. 

“Hay que confiar en los pescados y mariscos mexicanos. Tenemos más de 30 especies diferentes

y todos generan grandes beneficios a tu salud y figura”. 

Bacalao: Colesterol y peso bajo control

El pescado es uno de los alimentos esenciales en una dieta sana, variada y equilibrada, y entre los pescados, el bacalao. Detrás de su característico color blanco, se esconde una fuente de proteínas, vitaminas y ácidos grasos Omega 3 que además, por su bajo contenido calórico, nos ayudan a mantener nuestro peso. Y para controlar el colesterol, retira la piel y disfruta del resto de la ración.

Bacalao: Colesterol y peso bajo control. Son dos de los motivos saludables para incluir el bacalao, un pescado blanco rico, entre otros, en proteínas, selenio, vitamina D y ácidos grados Omega 3, esenciales en una dieta sana, variada y equilibrada. El bacalao es un pescado ligero, fácil de comer y de digerir, y que además tiene la ventaja de contener hasta 15 veces menos grasas malas que un entrecot. Cuidar nuestra alimentación es, ante todo, invertir en salud. Una dieta en la que no puede faltar el pescado. Descubre los motivos saludables para degustar y disfrutar de un plato cuyo ingrediente principal sea el bacalao.

¿Por qué comer bacalao? De entrada, porque los pescados son esenciales en toda dieta sana, variada y equilibrada. El bacalao, con su característico color blanco, es un alimento nutritivo y sabroso. El bacalao es una importante fuente de proteínas, las cuales además de aumentar el nivel de saciedad, aportan energía y contribuyen a la regeneración de los tejidos.

Asimismo, el bacalao es un pescado ligero, bajo en calorías, un buen aliado para mantener nuestra dieta y nuestro peso equilibrado. De hecho, es junto a otras especies como la pescadilla, la raya o el rape, de los que menos porcentajes de grasa tienen, en torno al uno por ciento de su peso. La carne del bacalao es magra, siendo la piel y el hígado donde más grasa se acumula. También es en su piel donde se concentra mayor cantidad de colesterol, por lo que es aconsejable, para mantener los niveles equilibrados, cocinarlo sin piel y acompañarlo de alimentos con fibra, como guisantes o alcachofas.

El bacalao fresco contiene un aporte similar de sodio al de otros pescados y carnes, por lo que las personas hipertensas no tienen por qué renunciar a él, siempre y cuando no le añadan sal y procuren cocinarlo acompañado de hortalizas y verduras frescas, frutas desecadas o frutos secos sin sal.

Bacalao: Selenio, Omega 3 y vitamina D

Son tres los nutrientes que vamos a encontrar en una ración de bacalao. Tal y como explica la Fundación Española del Corazón, el selenio es un mineral que protege a las células de los agentes oxidantes. Una ración de 200 gramos de bacalao nos aporta entre el 60-70% de la cantidad diaria recomendada de este mineral. Por su parte, el aporte de Omega 3 en una ración similar será del 80% de la cantidad recomendada al día. Los ácidos grasos Omega 3, cabe recordar, protegen nuestro corazón y nuestro sistema cardiovascular.

¿Fresco o desecado?

Podemos optar por el bacalao fresco –sobre todo en invierno-, congelado, ahumado o por el desecado. En este caso, es importante tener en cuenta el aporte extra de sal. Si vamos a tomar bacalao desecado, ese día se deben evitar otros alimentos con demasiado contenido en sal. En el caso de problemas de tensión o de retención de líquidos, antes de tomarlo, se debe desalar de manera rigurosa.

¿Cómo desalar el bacalao? Lo primero, lavarlo en agua fría. A continuación, sumergirlo en agua durante 24 horas –el agua se debe cambiar cada ocho horas aproximadamente-. Si transcurrido ese tiempo, sigue estando salado –se puede probar-, se dejará más tiempo en remojo.

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